En la mañana de hoy el Presidente y el Secretario del Colegio Nacional de Secretarios Judiciales, Rafael Lara y José Golderos, se han reunido como os habiamos anunciado, con nuestro Secretario General. A la reunión han acudido también representantes de las otras asociaciones y, por parte del Ministerio, además el Subdirector General y el Coordinador del Área de Secretarios.
La primera impresión que nos hemos llevamos ha sido inmejorable, al encontrarnos a un Secretario General muy consciente y comprometido con la reforma de la Justicia y con la posición que los secretarios judiciales debemos tener en este servicio global y de co-responsabilidad de todos. Un Secretario General dialogante que quiere oír nuestras aportaciones, del mismo modo que ya lo ha hecho con el Consejo del Secretariado y con los órganos superiores del cuerpo.
Tras su presentación ha tomado la palabra nuestro Presidente reiterándole la enhorabuena que ya le había trasmitido por su nombramiento, y que ha hecho extensiva al resto de su equipo presente en la reunión. Se trata de una enhorabuena, extensible a todos los secretarios judiciales, por ver cómo ha asumido sin adjetivos la condición de Secretario General y la cúpula de nuestro Cuerpo, aunando la posición administrativa en la estructura del Ministerio con rango de subsecretario, a la de jefatura de nuestra carrera. Sin duda una manifestación evidente de la posición de relevancia que asumimos por ubicación en el organigrama del Ministerio.
Y de inmediato, Rafael Lara, ha repasado los temas más trascendentes que nos preocupan a todos, y entre ellos, os queremos evidenciar por su trascendencia los siguientes:
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ORDEN REGULADORA DEL HORARIO: ha afianzado y reafirmado el planteamiento que nuestros Vocales hicieron en el Consejo del Secretariado cuando la informaron, en el mismo sentido de demandar nuestro reconocimiento como Directivos de la Administración de Justicia, con las implicaciones que ello tiene a efectos de determinación horaria. Como consecuencia, cuando estemos destinados en una Comunidad con trasferencias, que sea igualmente el Ministerio quien determine nuestro horario, por más que deba atender al establecido en dichas Comunidades para el funcionamiento de las oficinas judiciales. Reclamó las compensaciones horarias y las libranzas, por ejemplo tras las guardias, entre otras determinaciones propias de un Cuerpo Directivo dependiente del Ministerio de Justicia.
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La necesidad de reformar lo antes posible el injusto RÉGIMEN DISCIPLINARIO que quedó pendiente en la legislatura anterior.
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La de reformar nuestro sistema de CATEGORÍAS solucionando de una vez por todas la injusticia que supone para los COMPAÑEROS DE TERCERA la falta de atribución inicial de ésta y, para todos, los insólitos periodos para la consolidación.
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La reforma precisa de nuestro REGLAMENTO ORGÁNICO, principalmente con la mira puesta en la consecución, que muchos otros tienen, de los derechos para lograr la conciliación de la vida laboral y personal, derechos individuales, colectivos, etc.
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Al hilo de ello, la necesidad de dar una seguridad jurídica mediante regulación específica, a temas como las COMISIONES DE SERVICIO y su concesión, muchas veces más allá de lo discrecional, su oferta a los compañeros de tercera en puestos de segunda o la oferta de plazas a los recién ingresados en la carrera que esperan destino en el CEJ, entre otros.
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Hemos reiterado como el Colegio Nacional es partidario de que el secretario judicial asuma competencias en JURISDICCIÓN VOLUNTARIA, REGISTRO CIVIL, MEDIACIÓN Y CONCILIACIÓN, etc…
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En la futura reforma de la LECRIM, hemos incidido en la necesidad de regular materias que a diario resultan problemáticas en su ejecución práctica, como los volcados de datos informáticos, escuchas, entradas y registro, entre otras. Muy especialmente hemos demandado una regulación de la FUNCIÓN DOCUMENTADORA de las actuaciones, que dote de seguridad jurídica y pase por asegurar una competencia que la LOPJ nos otorga como propia.
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Nos hemos interesado por la suerte que correrán las OPOSICIONES, los planes de actuación vigentes, que han de hacerse compatibles, la PRODUCTIVIDAD, y por supuesto la formación inicial y continuada en el CEJ que debe tender a conseguir una verdadera carrera profesional.
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Y por supuesto el tema más relevante del estado y futuro de la NOJ, su defensa y consolidación como hemos demandado, y la más que posible implantación general, pues como le ha dicho el Presidente del Colegio Nacional de Secretarios Judiciales «no hay alternativa posible para la modernización de la Justicia».
El Secretario General ha agradecido la colaboración sincera que hemos ofrecido al Ministerio en aras de alcanzar un secretario judicial como Cuerpo Superior Jurídico, nacional, dependiente del Ministerio, con carácter de autoridad, con funciones de fedatario público y jurídico-procesales junto a las directivas, al servicio de una Justicia moderna y eficaz, que en palabras del Presidente se ha presentado.
Joaquín Siguero ha ido respondiendo a nuestras inquietudes y a las manifestaciones de las demás asociaciones presentes, promoviendo en todo momento el diálogo y la búsqueda de un común denominador, siempre condicionado por la situación económica general, pues aún reconociendo la deuda que con nosotros se mantiene, impide una solución actual. No obstante en la búsqueda de condiciones dignas de trabajo y dignificación ha aceptado el planteamiento que hemos hecho en cuanto a la orden reguladora del horario, esperando que así se plasme finalmente, a la necesidad de reforma disciplinaria y, lo que es más grato aún, el reconocimiento por fin de la injusticia que supone para todos y, especialmente para nuestros compañeros de tercera, el actual régimen de categorías y la falta de atribución inicial de la misma. Esperamos que por fin vaya viendo la luz una solución satisfactoria. Sin duda una más que satisfactoria noticia.
Igualmente nos ha manifestado que ya se está trabajando en la reforma del Reglamento como hemos indicado y que se nos dará participación activa. Así como, en el establecimeitno de una moderna formación, inicial y continuada, para permitir una auténtica carrera profesional, como le indicamos.
Nos ha disipado nuestras inquietudes en cuanto a la NOj, con un rotundo SI. Pasando por el estudio exhaustivo de las ciudades implantadas para establecer una planificación de consolidación y futuro relanzamiento. No está en las previsiones ministeriales que se vaya a tocar la dirección técnico-procesal que nos corresponde, lo que es altamente tranquilizador. Y para ello, nos ha informado de las futuras visitas que se van a ir haciendo a dichas ciudades.
Una faceta importante es el Expediente Judicial Electrónico (EJE) que ha de ser revalorado y se relanzará como base imprescindible de una oficina judicial moderna, junto a la necesaria unificación informática, o muy significadamente la interoperabilidad de los datos mediante plataformas informáticas. Además de sistemas «single sign on» de la gestión de identidades unificadas que evite la acumulación de un gran número de claves y contraseñas, por una sola.
Por otro lado y preguntado por ello, nos ha contestado que impulsará la adecuada coordinación con Comunidades Autónomas, y muy especialmente con el CGPJ (al hilo de las últimas comunicaciones recibidas en la transmisión de exhortos o la realización de embargos). Ha manifestado que la Secretaría General, con objetividad y como superior de los secretarios judiciales, trabajará para en esa coordinación impedir las injerencias que por parte de otros organismos podamos sufrir, en aras de evitar la duplicidad de esfuerzos y la descoordinación, y así, evitar gastos y costes superfluos, de unos y otros. En definitiva nos ha indicado que será siempre él quien nos instruya y ordene actuaciones, y no otros organismos, siempre en reciprocidad, asumiendo a nuestra plena satisfacción su posición de jefatura sobre el cuerpo.
Buscará un Secretario judicial avanzado tecnológicamente, pues las nuevas tecnologías están para ser usadas y precisamente en eficiencia y eficacia, y ejemplo de ello es la labor estadística en la que se propone aprovechar al máximo las aplicaciones y los cuadros de mando para evitar la decimonónica ejecución que ahora sufrimos de artesanal sumas de palotes.
Y en esta línea ha defendido nuestra condición de fedatario como diferencial, autónoma, propia, exclusiva y excluyente, adaptada por supuesto a las nuevas tecnologías como la firma electrónica.
En definitiva una reunión que nos ha dejado una gran impresión y una fuerte confianza en nuestro Secretario General, con el que trabajaremos codo con codo, en la confianza de que todo ello, y así lo deseamos y esperamos de una vez por todas, se traduzca en las mejoras que desde hace tiempo reclamamos como colectivo profesional, y en la deseada modernización de la Justicia que debe venir con el esfuerzo de todos.

